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El Tren Maya: «como anillo al dedo» para las extractivas

¿A quiénes beneficia el Tren Maya? La famosa estrella de la «Cuarta Transformación» viene como anillo al dedo a proyectos extractivos de la región y beneficia a algunas empresas con antecedentes de corrupción y opacidad.

Algunos datos destacados de nuestra investigación en curso:

Existen 75 proyectos extractivos de energía en el sureste mexicano que se beneficiarían con el Tren Maya: parques eólicos, hidroeléctricas, plantas de agrocombustibles de aceite de palma africana, gasoductos y proyectos de explotación terrestre y marítima de hidrocarburos.

En todos los tramos del Tren Maya hay municipios con proyectos de energía. Sólo en la Ruta Golfo hay 5 gasoductos. No perdamos de vista que uno de los principales proyectos de este sexenio para la región es el gasoducto de interconexión Mayakan, de 90 km.

El Tren Maya beneficia estos proyectos porque abarata costos de movilidad, logística y transporte, ya sea de personas y materia prima como, en el caso del aceite de palma y los hidrocarburos, de productos a los mercados de destino.

Por eso, el 70% de los ingresos del Tren Maya será por transporte de carga, especialmente de combustibles. Ojo aquí. El proyecto funcionaría como plataforma de infraestructura para proyectos que han tenido graves impactos ambientales, sociales y de afectaciones a derechos humanos.

Además están las empresas beneficiadas en la construcción de los tramos de la vía férrea de 1,461 km, que atravesará los estados de Campeche, Tabasco, Chiapas, Yucatán y Quintana Roo. La obra se ha estimado en 120 MMDP que provendrán de recursos públicos.

El Tramo 1 del Tren Maya se otorgó a la portuguesa Mota-Engil, a través de su subsidiaria Mota-Engil México, junto con una de las mayores constructoras asiáticas, China Communications Construction Company LTD, involucrada en actos fraudulentos en Filipinas.

El Tramo 2 será de CICSA, de Grupo Carso, propiedad de Carlos Slim, por un monto de + de 18 MMDP, junto con la transnacional española FCC Construcción (Slim es accionista también). Esta última fue imputada en Panamá por actos de corrupción vinculados a Odebrecht.

El Tramo 3 fue otorgado a GAMI (Grupo Indi, de Manuel G. Muñozcano) por + de 10 MMDP. La empresa tiene un contrato por adjudicación directa para construir el rompeolas en Salina Cruz (Corredor Interoceánico). Antecedente: construyó tramos del 2do. piso del Periférico CDMX.

Y, como vimos el pasado 01.06.20, López Obrador adjudicó directamente el Tramo 4 a ICA, de Bernardo Quintana. ICA tiene proyectos de petróleo, gas e infraestructura en Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo. Ver noticia.

Otra gran beneficiaria parece ser BlackRock (EEUU). En México está involucrada en proyectos de energía, bursátil y en fondos de pensión. Se ha caracterizado por constituir subsidiarias en paraísos fiscales y diseñar una forma opaca de operar en cuanto al pago de impuestos.

BlackRock presentó una propuesta para ampliar la carretera Cancún-Tulum por la que pasaría la vía del tren, que contaría con al menos 10% de los puntos a su favor en la licitación. Conoce más sobre BlackRock en nuestra investigación especial.

Y más sobre BlackRock: el gasoducto operado por Tractebel GNP, ubicado en Mérida y Umán, que se vería beneficiado por el Tren Maya, es propiedad de la francesa Engie, de la cual BlackRock es accionista (posee 4.49% de acciones). Más información sobre esto aquí.

Y sobre los tramos 6 y 7, serían adjudicados a la SEDENA, de acuerdo a información de La Mañanera del 18.03.20. Estos tramos son los que podrían generar mayor conflicto ambiental y social por las afectaciones a Calakmul y porque no existe infraestructura previa.

La Auditoría Superior de la Federación ya señaló a la SEDENA por sobrecostos, inconsistencias y por no contar con la capacidad técnica, material y humana para llevar a cabo la construcción de la barda perimetral del NAICM. Ver informe.

Otro dato importante: CICSA, GAMI, ICA y SEDENA obtuvieron contratos, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, para realizar obras del edificio terminal del NAICM en Texcoco, de acuerdo a nuestra investigación http://TorreDeControl.org.

A todo esto se suma lo que ya han denunciado OSC sobre el Tren Maya: consulta indígena sin estándares internacionales, falta de estudios de impacto ambiental y social, y el inicio de su construcción en plena emergencia sanitaria.

Foto: Indignación